El Cicpc de Ciudad Ojeda espera la orden del tribunal para capturar al homicida. El pequeño le escribió una carta de despedida a su progenitora.
y su hijo de cinco años —asustado y sin poder dormir por presenciar la dantesca escena de su madre muerta—
“Mami te voy a extrañar mucho y siempre estaré en tu camino Edinsito (…)Voy a estar en tu camino y siempre te extrañaremos”, dice el texto que escribió el niño delante de sus tías después de haberles explicado como su progenitor asesinó a su mamá Edumar, en la vivienda ubicada en la calle San Felipe del sector La Invasión, de Ciudad Ojeda.
“Papá mató a mi mamá. Hubieses visto como ella botó sangre por la boca”, relató el pequeño a sus tías.
En un sobre, el niño improvisó y anotó: “Mami, no te olvidaré. No te olvides de mi hermana y de mi. Te quiero, mami. Andrea y yo”.
Conternadas por el trágico suceso, las hermanas de la fallecida llegaron a la morgue de Cabimas, desde Maracaibo, para retirar el cuerpo de Edumar.
Yubary Monasterio relató que el niño les contó cómo “el hombre celoso y psicópata” ultimó a su progenitora delante de otros tres menores: su hermanita, de un año; y dos sobrinos de 15 y 16.
La hermana narró: “Edumar estaba en la cocina preparándole el tetero a la bebé de un año. En el fondo estaba lavando ropa el sobrino y Edixon se saltó la cerca del fondo de la casa. Se escondió en una mata de topocho y en un descuido lo encerró en la lavandería”, dijo Monasterio.
Otra hermana, Yubisay Monasterio, prosiguió el relato: “Ella (Edumar) trató de salir y forcejearon. La golpeó. La arrastró por el suelo y los muchachos pedían a gritos que los ayudaran, pero Edixon los apuntó con la escopeta y le dijo al sobrino: ‘vos te calláis, maldito, porque sino también vas a llevar plomo”.
El homicida golpeó y amenazó ala víctima entre 30 y 45 minutos, aproximadamente. “Edumar trató de escapar y salió corriendo, pero al intentar abrir el portón recibió el tiro en la cabeza. Quedó tendida recostada a la cerca”, describió la hermana de la mujer.
El niño, llorando al ver a su madre muerta, agarró por la pierna a su papá para que no huyera de la vivienda. Sin embargo, el homicida pateó a su propio hijo y escapó de la misma forma que entró a la residencia.
“Hace 15 días amenazó a mi hermana con un cuchillo. Le dijo que la iba a matar. Por eso fue que Edumar lo dejó y lo denunció en Impol. Esa fue la cuarta amenaza de muerte que nosotros le conocimos de ese hombre hacia ella en los siete años de relación que mantuvieron”, contó la familiar de la víctima con voz entrecortada.
En una oportunidad, Ysela Parra, fiscal 47 del Ministerio Público, ordenó a Edixon y a su familia que no se acercaran a la vivienda de Edumar. En abril, el asesino estuvo detenido tres días por agredir a su mujer.
Temerosas de que Edumar volviera a ser víctima otra golpiza de su esposo, sus hermanas colaboraron con ella para evitar que la situación se repitiera.
“Le llevamos comida, agua mineral, pañales, dinero. Le dimos todo a Edumar para que no saliera de la casa y le aconsejamos que no dejara entrar a nadie”, recordó la pariente en la morgue.
La madre de la infortunada declaró: “Edixon es un psicópata. Cada vez que golpeaba a Edumar la obligaba a tener relación sexual. La celaba, no le gustaba que la miraran, no la dejaba salir y él prefería salir con sus amigos”.
La policía científica de Ciudad espera la orden de un tribunal para detener al homicida.
Vía Panorama